Sociedad

Arzobispo: «Ante el enemigo invisible que nos acecha en estos tiempos, es momento de invocar al Señor»

El religioso indicó que, en estos momentos de pandemia por coronavirus, hay que invocar a Jesús para sentir su cercanía y para que nos conforte y nos anime. También convocó a ser solidarios con las personas que nos necesitan

«Ante el enemigo invisible que nos acecha en estos tiempos, nos sentimos desamparados y necesitados de sentir la cercanía de Jesús, que él nos conforte y nos anime. Este es el momento de invocar al Señor», con estas palabras el arzobispo de Santa Cruz, monseñor Sergio Gualberti recordó a la población que no están desamparados porque el «Señor está presente en nuestras vidas».

Gualberti celebró misa este domingo en la catedral cruceña y su homilía pidió acompañar a las personas que sufren por el coronavirus y a las que están abandonadas.

«Esta mañana pido a Jesús que sea nuestro compañero de camino como lo fue de los dos discípulos, que nos haga arder el corazón y nos haga saborear su palabra, que parta el pan con nosotros y que nos ayude a ser compañeros de camino de todos los hermanos y hermanas que sufren, de los afectados por el Covid-19, los que les falta el pan de cada día, los que están solos y abandonados, y de tantos otros hermanos necesitados, dando testimonio, con nuestra solidaridad, de que el Señor está presente en medio del dolor de todos ellos y de la humanidad entera», expresó.

En su mensaje recordó el encuentro de Jesús con dos de sus discípulos después de su muerte, la duda que tuvieron de que él fuera el mesías. «La reacción de Jesús es fuerte: “¡Qué torpes para entender! … ¡Acaso el Mesías no debía padecer todo esto para entrar en su gloria?”. Y a continuación Jesús recurre a la Sagrada Escritura para explicarles detalladamente todo lo que en ella se refería a él, haciendo resaltar que su pasión y muerte en cruz era el paso necesario para que él resucitara y venciera para siempre al pecado y a la muerte».

Jesús intenta hacerles entender que solo a la luz de la resurrección la cruz tiene sentido y que no es un escándalo sino el cumplimiento de esperanzas de los profetas. «Saber que Jesús está siempre a nuestro lado, nos colma de esperanza especialmente en este tiempo de sufrimiento y desánimo por la calamidad de la pandemia», remarca.

Al concluir su homilía, el arzobispo expresó un saludo cariñoso a los niños y jóvenes misioneros, al celebrarse hoy la Jornada Nacional con el lema: “¡Desde mi casa, como Teresita, también soy misionero!”.

Fuente: El deber

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