Economía

Carne pierde compradores en Tarija

Los comercializadores reportan una caída de hasta el 70% en las ventas, mientras el abastecimiento se mantiene con normalidad y los precios continúan elevados.

El mercado de la carne atraviesa un escenario complicado en Tarija. Mientras los comerciantes aseguran que el abastecimiento continúa con normalidad, la demanda se ha reducido de manera considerable, con una caída de las ventas que llega hasta el 70% en algunos puntos de comercialización.

El ejecutivo de los Comercializadores de Carne 15 de Abril, Lorenzo Velásquez, explicó que la disminución del consumo no es un fenómeno exclusivo del sector cárnico, sino que forma parte de una reducción general de las compras debido al incremento de los costos que enfrentan las familias.

Según el dirigente, las ventas registran una disminución de entre 50% y 70%, dependiendo del lugar donde se comercializa el producto. Atribuyó esta situación principalmente al incremento de los precios del combustible y del dólar, factores que terminan presionando los costos de diferentes productos.

“La venta está baja, el abastecimiento está normal”, señaló Velásquez, al explicar que la menor demanda también alcanza a otros productos de la canasta familiar.

En cuanto a los precios, el dirigente indicó que actualmente el corte de carne se comercializa entre Bs 60 y Bs 72 el kilo, mientras que el blando se encuentra entre Bs 76 y Bs 82, dependiendo del punto de venta y las características del producto.

El panorama ya había mostrado señales de presión sobre el sector durante las últimas semanas. A finales de agosto, Velásquez informó que los precios de la carne vacuna se mantenían relativamente estables, aunque advertía que el incremento de los costos relacionados con el diésel podía generar nuevas variaciones. En ese momento, los blandos se comercializaban alrededor de Bs 78 y algunos cortes especiales superaban los Bs 80.

La preocupación se extendió posteriormente al sector ganadero. Medios locales reportaron que la falta de diésel estaba dificultando el traslado del ganado hacia los centros de faeneo, situación que podría incrementar los costos de transporte y ejercer presión sobre el precio final de la carne.

De esta manera, el problema para los comerciantes no radica actualmente en la falta de producto, sino en una demanda debilitada por el encarecimiento de la canasta familiar. Con precios elevados y consumidores que reducen sus compras, el sector enfrenta el desafío de mantener sus actividades en un mercado donde vender resulta cada vez más difícil.

Por ahora, los comercializadores sostienen que existe abastecimiento, pero permanecen atentos a la evolución de los costos de combustible, transporte y otros factores que podrían modificar tanto los precios como la disponibilidad del producto en los mercados tarijeños.

NotiBolivia
Bolivia

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba