Djokovic desafiará otra vez la lógica en su vigésimo Abierto de EEUU
El gigante serbio hará un nuevo intento en Nueva York de romper el empate que mantiene con la australiana Margaret Court, dueña de 24 grandes

Novak Djokovic está de vuelta en el US Open, donde alzó su último gran título, con una oportunidad única de cumplir su máxima obsesión: el trofeo 25 de Grand Slam que le daría el récord absoluto del tenis.
Desde el domingo, el gigante serbio hará un nuevo intento en Nueva York de romper el empate que mantiene con la australiana Margaret Court, dueña de 24 trofeos grandes como Djokovic.
Será la vigésima participación del balcánico en el cuadro principal del US Open, el escenario donde dio caza a Court en 2023, una temporada en la que devoró casi todos los trofeos grandes.
Solo Carlos Alcaraz, que lo inclinó en una memorable final en Wimbledon, impidió un pleno de Nole en los cuatro máximos torneos.
En Nueva York, Djokovic celebró su triunfo en la final ante Daniil Medvedev con una chaqueta en la que brillaba el número 24.
Esa noche parecía inevitable que coronaría su carrera con el récord de todos los tiempos pero, tres años después, la chaqueta 25 sigue guardada en el armario.
Djokovic, como el resto del circuito, se convirtió en víctima de la nueva dictadura impuesta por el español Alcaraz y el italiano Jannik Sinner.
Fiel a su espíritu indomable, el serbio ha tratado de rebelarse ante la hegemonía del nuevo «Big 2», como hizo en sus inicios ante el dominio de Roger Federer y Rafael Nadal.
Desde 2024 lanzó 11 asaltos al récord en los que sólo se rindió tres veces antes de semifinales.
A inicios de este mismo año fue capaz de batir a Sinner y plantarse en la final del Abierto de Australia, pero hincó la rodilla ante Alcaraz cuando estaba a dos sets de la ansiada corona.
Con él ‘siempre hay una posibilidad’
Aunque no faltan dudas a su alrededor, las circunstancias de Nueva York podrían ser más favorables que nunca para la hazaña que persigue a Djokovic.
Por primera vez las lesiones han atacado a la vez a los dos patrones del circuito. Sinner estará ausente por una lesión de rodilla y Alcaraz se presentará con una inactividad de más de cuatro meses por un problema de muñeca.
En Flushing Meadows no faltarán aspirantes a aprovechar esta oportunidad, como Alexander Zverev o los jóvenes Ben Shelton y Arthur Fils, pero el mayor obstáculo que puede encontrar Djokovic es su físico y la propia lógica del tiempo.
Ningún jugador ha alzado hasta ahora un Grand Slam con los 39 años que ya tiene el serbio.
El campeón más veterano sigue siendo el australiano Ken Rosewall, que conquistó en 1972 el Abierto de Australia con 37 años.
La preparación de Djokovic tampoco ha sido la esperada. Tras su caída en semifinales de Wimbledon contra Sinner en julio, Nole renunció a jugar el Masters 1000 de Montreal y encajó una derrota en su debut en Cincinnati ante el argentino Thiago Tirante en la que no pudo resistir el asfixiante calor.
En el veraniego Nueva York, donde ha triunfado en cuatro ocasiones, se estrenará el domingo ante otro argentino, Mariano Navone.
Por ahora nadie se atreve a descartar un último mordisco del «lobo de Belgrado», especialmente quienes más lo han padecido en su carrera.
«Siempre pienso que mientras (Djokovic) esté en el cuadro, hay una posibilidad», declaró Federer esta misma semana. «Es también una de las razones por las que sigue jugando, porque debe creer de verdad que todavía puede lograrlo».
//La Razón



