Cultura

Nace el Centro Integral Ecoturístico Warmi Kewiñas

En la comunidad andina de Chiaraje, municipio de Cocapata, fue entregado e inaugurado el Centro Integral Ecoturístico Warmi Kewiñas, un espacio construido a partir de los sueños y necesidades identificadas de las mujeres de la comunidad. Este espacio busca fortalecer su liderazgo, mejorar su calidad de vida y la de sus hijos, y fortalecer su rol como guardianas de los bosques nativos de kewiña de Cochabamba.

La apertura representa un hito para la organización “Warmi Kewiñas”, que integra más de 20 mujeres que participan activamente en el proyecto de restauración de los bosques de kewiña en la vertiente norte de la cordillera del Tunari en el departamento de Cochabamba”, impulsado por Faunagua y en el marco del programa Acción Andina. El centro fue pensado bajo un enfoque integral, ambiental y de género, y se convertirá en un lugar para la capacitación, el cuidado infantil, el encuentro comunitario, la promoción del ecoturismo e incluso la atención en salud de la comunidad.

La historia de Warmi Kewiñas siguió las huellas de una de las líneas estratégicas de trabajo de la Asociación Faunagua, equidad de género. Con el inicio del proyecto “restauración de los bosques de Kewiña en la vertiente norte de la cordillera del Tunari en el departamento de Cochabamba”, no fue diferente, las mujeres de Chiaraje fueron invitadas a participar en talleres de educación ambiental, con el objetivo de garantizar la participación comunitaria y asegurar que el proyecto se ejecute de la mano con actores locales certificando sosteniblemente la restauración de los bosques nativos.

Sin embargo, la participación de las mujeres era escasa, “muchas de ellas no habían tenido acceso a la escuela o no habían concluido sus estudios básicos”, explicó Norma Achocalla, técnica social del proyecto. Ante esta situación, Faunagua asumió el desafío de asegurar un proceso de educación para estas mujeres, quienes demostraron muchas ganas de aprender. Así inició el proceso de alfabetización, en encuentros nocturnos, el único momento del día en que ellas disponían de tiempo para participar.

De este espacio de aprendizaje nació la idea de crear una organización de mujeres que hoy lidera iniciativas de restauración ecológica y educación ambiental, impulsando acciones tanto en sus propias comunidades como en otros territorios.

El nombre Warmi Kewiñas une las palabras quechuas warmi (mujer) y kewiña (nombre local para árbol nativo andino Polylepis). Las integrantes eligieron este nombre porque se identifican con la resiliencia de la kewiña frente al frío, la sequía, quemas, las heladas y otros. “Nosotras somos como la kewiña, damos vida, somos fuertes y resistentes”, expresaron las mujeres durante el proceso de creación.

Un sueño convertido en realidad

Para Norma Achocalla, gestora social del proyecto y todo el equipo de Faunagua, la consolidación de la infraestructura e inauguración del centro integral, representa el inicio de una nueva etapa de oportunidades para las Warmi Kewiñas. “Queremos ver a las Warmi Kewiñas fortalecidas, con instrumentos de gestión (con personería jurídica), liderando la restauración de los bosques nativos y mejorando la calidad de vida de sus hijos y de toda la comunidad”, sostuvo.

La iniciativa de construir el centro nació de las propias mujeres, en aquellas reuniones al aire libre, que enfrentaban grandes dificultades para poder asistir a reuniones y capacitaciones mientras al mismo tiempo cuidaban de sus hijos. Muchas de ellas caminan largas distancias por terrenos empinados cargando a sus niños, expuestos al frío y enfermedades.

Durante las reuniones las mujeres manifestaron su deseo de contar con un lugar seguro donde pudieran reunirse, capacitarse y dejar a sus hijos mientras trabajaban en la agricultura. Ese sueño comenzó a hacerse realidad cuando la organización ganó el premio Daughters for Earth, al que fue postulado por Acción Andina, lo que permitió impulsar la construcción del centro.

Durante el trayecto, este sueño se fue materializando a través del apoyo de otras instituciones que creyeron en el trabajo de las Warmi kewiñas, Faunagua y la restauración de los bosques nativos de kewiña, alianzas como Acción Andina, el Gobierno Autónomo Municipal de Cocapata y AMB Foundation – Conservation Confluence y con la misma comunidad de Chiaraje, cuyo compromiso fue fundamental para hacer realidad esta iniciativa.

El nuevo espacio cuenta con un salón para reuniones comunitarias, una sala destinada a las mujeres para talleres y capacitaciones, una cocina equipada y una sala cuna para el cuidado de niños y niñas.

Conservación liderada por mujeres

Actualmente, las Warmi Kewiñas participan en todas las etapas de la restauración de bosques de kewiña: producción de plantines de kewiña, manejo de viveros, rescate de brinzales, recolección de esquejes y jornadas de reforestación.

El impacto de su trabajo se ha extendido en toda la comunidad de Chiaraje. Además, su experiencia ha motivado a mujeres de otras comunidades del municipio a organizarse y sumarse a consolidar sus propios grupos de Warmi Kewiñas, convirtiendo a esta organización como un referente de liderazgo femenino ambiental.

Testimonios de vida

Entre las historias que mejor reflejan el impacto de las Warmi Kewiñas está la de doña Martina, de aproximadamente 63 años. Al inicio del proceso, cada vez que debía registrar su asistencia escribiendo su nombre evitaba recibir la planilla. No sabía leer ni escribir y dependía de su hija o de alguien más para escribir su nombre.

Ella expresó su gran deseo de aprender a leer y escribir para poder firmar con sus propias manos. Ella sugirió el proceso de alfabetización impulsado junto a las mujeres de Chiaraje. Hoy, doña Martina escribe su nombre, firma cualquier documento y continúa fortaleciendo sus habilidades de lectura. Pero su transformación fue mucho más allá de la alfabetización.

Actualmente participa activamente en el proyecto, en la producción de plantines de kewiña, en la recolección de esquejes y en las jornadas de reforestación, acompañada por su comunidad.

Esta historia refleja cómo los proyectos de restauración ecológica – como la recuperación de bosques nativos, pueden ser puentes de capacitación, desarrollo local, empoderamiento y liderazgo, tanto de comunidades locales como de mujeres, como las Warmi Kewiñas de Chiaraje. Lo que un día comenzó con el deseo de escribir un nombre, hoy representa una participación activa en su comunidad.

Formación continua, turismo y nuevas oportunidades

El Centro Integral Ecoturístico Warmi Kewiñas albergará talleres de capacitación en temáticas como: educación ambiental, alfabetización, gastronomía, repostería y otras áreas orientadas a fortalecer las capacidades locales. Las mujeres ya proyectan elaborar pan y alimentos en la propia comunidad, reduciendo la dependencia de productos traídos desde el área urbana.

Asimismo, se proyecta que el centro funcione como punto de información turística clave para turistas interesados en conocer los paisajes andinos, los bosques de kewiña y las iniciativas de restauración de Chiaraje y comunidades vecinas.

Una nueva etapa para la comunidad y las Warmi Kewiñas

Durante la inauguración del centro, las integrantes de Warmi Kewiñas enfatizaron que uno de sus objetivos principales como organización es fortalecerse como protectoras del medio ambiente y reforzar su autonomía mediante la obtención de su personería jurídica. Este es el inicio de un gran desafío, pero con la confianza, el trabajo constante y los sueños bien definidos, están seguras de que lograrán seguir creciendo como lideresas en la restauración y conservación de sus bosques nativos en beneficio del futuro de sus hijos.

Con esta nueva etapa, Chiaraje refuerza, en su modelo de desarrollo comunitario, elementos como conservación ambiental, equidad de género, educación y ecoturismo, mostrando que la restauración de los bosques también puede transformar y beneficiar la vida de las comunidades altoandinas.

//Los Tiempos

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