Sociedad

Nevadas de agosto reavivan una posible sequía en Oruro

De la nieve a la sequía: cómo las creencias ancestrales influyen en la agricultura de Oruro ante un clima incierto

Las recientes nevadas en el altiplano orureño han reavivado una antigua creencia entre los productores: que las precipitaciones de nieve durante agosto pueden anticipar un periodo de sequía y afectar el comportamiento de la próxima campaña agrícola. Esta interpretación forma parte de los conocimientos transmitidos por generaciones entre las comunidades productoras.

Varias personas en las comunidades intentaron proteger a los animales durante la nevada • CEDIDA A LA PATRIA

Creencias agrícolas sobre la nieve

Según esta tradición, las nevadas de junio son consideradas una señal favorable, mientras que las de agosto se asocian a un año menos propicio para la producción. Virgilio Mamani, autoridad originaria y productor de quinua de la zona de Jakisa, explicó que los mayores de las comunidades advertían que la nieve caída en agosto podía ser una señal de escasez de lluvias.

“Según los abuelos, los tatarabuelos decían que la nevada de agosto es para que no haya buena producción”, relató Mamani. Sin embargo, expresó su esperanza de que las condiciones climáticas cambien y las lluvias acompañen la próxima siembra.

Señales climáticas en agosto

El productor también recordó otra señal observada tradicionalmente durante los primeros días de agosto: la presencia de nubes. Según esta creencia, su comportamiento puede interpretarse como un indicio sobre cómo será el año agrícola. Mamani consideró que las señales observadas este año apuntarían a una gestión regular, aunque evitó asumirlas como una certeza.

“Con este tiempo que está cambiando, nada se puede creer”, afirmó, apelando a la prudencia ante las variaciones del clima.

Producción de quinua en Oruro

La preocupación está relacionada principalmente con la producción de quinua, actividad que depende de unas condiciones mínimas de humedad para garantizar la germinación y el desarrollo inicial del cultivo. Mamani explicó que, a diferencia de otros productos agrícolas, la quinua no requiere grandes cantidades de agua durante su etapa inicial.

“La quinua no necesita mucha agua, lo que necesita es la humedad hasta que salga de la tierra”, señaló. Así, mientras las creencias ancestrales continúan formando parte de la lectura que los productores hacen del clima, las comunidades esperan que las próximas condiciones meteorológicas permitan mantener la humedad necesaria para iniciar la campaña agrícola.

Expectativas ante un clima cambiante

Para los productores, la expectativa combina la experiencia transmitida por sus antepasados con la incertidumbre provocada por un clima cada vez más cambiante. Las nevadas en agosto generan tanto esperanza como preocupación entre quienes dependen del campo para su sustento.

//La Patria

NotiBolivia
Bolivia

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba