Maestros salen a las calles en Santa Cruz
Los maestros urbanos de Santa Cruz se movilizan este martes para exigir al Gobierno respuestas a sus demandas educativas y expresar su rechazo al impacto de la crisis económica sobre el magisterio y las familias bolivianas.

La protesta forma parte de una jornada nacional de movilización convocada por la Confederación de Maestros Urbanos de Bolivia, que contempla marchas simultáneas en las nueve capitales del país. La dirigencia anunció la denominada marcha de las “cacerolas vacías” como una forma de visibilizar el deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores.
En Santa Cruz, la Federación de Maestros Urbanos anunció la concentración de sus afiliados para posteriormente recorrer diferentes calles de la ciudad y realizar un mitin.
Entre las principales demandas del sector se encuentra la instalación de mesas técnicas con el Ministerio de Educación, además de una revisión de la malla curricular y la elaboración de lineamientos para una nueva ley educativa.
Los profesores también reclaman un mayor presupuesto destinado a infraestructura, equipamiento, laboratorios y el Bachillerato Técnico Humanístico, al considerar que las necesidades del sistema educativo requieren una discusión conjunta entre las autoridades y el magisterio.
Reclamo por la situación económica
La protesta también tiene un componente económico. Los maestros cuestionan el incremento de los precios de los combustibles y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, situación que, según la dirigencia, está repercutiendo incluso en la asistencia de los estudiantes a las unidades educativas.
El sector sostiene que algunas familias enfrentan dificultades para cubrir gastos básicos como transporte y alimentación, una situación que estaría contribuyendo a la deserción escolar, según las declaraciones de los dirigentes recogidas por medios locales.
La movilización se desarrolla además en medio de la discusión sobre la ampliación del estado de excepción. El Gobierno aprobó un decreto para extender la medida por 90 días adicionales, mientras que el Legislativo deberá analizar su vigencia. El estado de excepción actual concluye el 18 de septiembre.
Pese a este escenario, la dirigencia del magisterio confirmó su protesta y sostuvo que la medida excepcional no impedirá que los trabajadores expresen sus demandas.
Una jornada de presión al Gobierno
Los maestros urbanos buscan que la movilización sirva para abrir un espacio de diálogo con el Ministerio de Educación y poner nuevamente en agenda sus demandas sobre presupuesto, currículo y condiciones laborales.
La protesta nacional marca así un nuevo episodio de presión social sobre el Ejecutivo, en un momento en que diferentes sectores cuestionan el impacto de la situación económica y las medidas adoptadas para enfrentarla.
En Santa Cruz, los docentes prevén concluir su recorrido con un mitin, donde expondrán sus reclamos y definirán las próximas acciones del sector si no reciben respuestas de las autoridades.



