Paz alista el fin del subsidio
El Gobierno de Rodrigo Paz trabaja en un plan para retirar la subvención a los combustibles y plantea acompañar la medida con mecanismos de apoyo dirigidos a los sectores más vulnerables del país.

El anuncio fue realizado este martes por el propio mandatario durante un acto desarrollado en el departamento de Santa Cruz, donde sostuvo que mantener la subvención representa un costo que limita la capacidad del Estado para destinar recursos a obras y otras necesidades nacionales.
Paz señaló que su administración analiza la eliminación del subsidio bajo la premisa de proteger a quienes podrían resultar más afectados por el cambio. “Estamos trabajando en ello porque es el subsidio o el futuro”, afirmó.
La definición adquiere especial relevancia debido al acuerdo alcanzado entre Bolivia y el Fondo Monetario Internacional (FMI) por aproximadamente $us 1.900 millones. El programa establece entre sus compromisos el retiro de la subvención a los carburantes durante 2027.
Una decisión con impacto económico
El retiro de la subvención forma parte de un paquete más amplio de medidas destinadas a reducir el déficit fiscal. De acuerdo con información publicada sobre el acuerdo con el FMI, el Gobierno busca disminuir el déficit hasta aproximadamente el 3,8% del PIB en los próximos años, acompañado de una reducción del crecimiento del gasto público.
La medida genera especial atención porque el precio de los combustibles tiene incidencia directa en el transporte, la producción y el costo de diferentes bienes y servicios. Por ello, el Ejecutivo ha insistido en que cualquier cambio debe contemplar mecanismos para respaldar a los sectores que tengan mayor dificultad para asumir el impacto.
El tema ya había sido planteado públicamente por Paz días atrás, cuando comparó el costo de la subvención con los recursos que podrían destinarse a obras y advirtió además sobre el uso del combustible subvencionado en actividades de contrabando.
Gobierno prepara cambios en el sector
Mientras avanza el diseño de la nueva política, el Ejecutivo también impulsa medidas para mejorar el abastecimiento. Una de ellas permite a las refinerías estatales importar petróleo, procesarlo en Bolivia y comercializar los derivados a precios de mercado, sin subvención.
Asimismo, este martes el Gobierno promulgó el Decreto Supremo 5704, que modifica las reglas aduaneras para facilitar la importación de gasolina, diésel y petróleo crudo, con el objetivo de fortalecer el abastecimiento nacional.
Estas decisiones se producen en medio de las dificultades que atraviesa el país para garantizar una provisión regular de carburantes y de la necesidad de reducir la presión que representa la importación de combustibles para las finanzas públicas.
Crédito del FMI, otro punto clave
Paz también calificó como importante esta semana para el tratamiento legislativo del crédito de aproximadamente $us 1.900 millones gestionado con el FMI.
El acuerdo contempla un programa de 36 meses y establece metas fiscales, monetarias y de reservas internacionales, además del retiro de la subvención a los combustibles como uno de sus principales compromisos.
El Gobierno sostiene que las decisiones deben aplicarse de manera gradual y acompañadas de medidas de protección para los sectores que más lo necesiten. Sin embargo, la eliminación de la subvención se perfila como una de las decisiones económicas de mayor impacto para Bolivia en los próximos meses.



